Guardia Vieja

 

 


 


Guardia Vieja


La Guardia Vieja - 1880 a 1920

"Ésa fue la época de gestación y desarrollo de los elementos que definieron el tango. Determinación de una combinación inicial: arpa, violín, flauta. Enseguida, flauta, violín y guitarra . Y después del inicio del siglo XX, piano, violín y bandoneón. El modo interpretativo era la improvisación, sin solistas. En esa secuencia se define también el típico baile del tango.

Desde el punto de vista social, el tango de la Guardia Vieja es, durante mucho tiempo, patrimonio exclusivo de los grupos marginales de la ciudad. Se debe a la Guardia Vieja, asimismo, el gran apogeo internacional del tango producido poco después de 1910, y fue lo que determinó su aceptación". (Horácio Ferrer).
Había en el barrio de la Boca muchos bares que eran servidos por chicas. En los pequeños y estrechos tablados que servían de escenarios, surgió la fama de algunos de los nombres más significativos de la vieja guardia del tango: Agustín Bardi (pianista), Francisco Canaro (violín), Roberto Firpo (piano), Vicente Greco (bandoneón), Samuel Castriota (piano), Eduardo Arolas (bandoneón) y Angel Villoldo (cantor), entre otros.

En el inicio, aparecen en el tango algunas demostraciones de la influencia de tres estilos populares. La Bordona de Emilio Balcarce - de 1956 - se parece a la milonga y al tango español. Flores Negras de Francisco de Caro - 1927 se parece a la habanera. En Gallo Ciego de Agostín Bardi - 1915 - se percibe el ritmo de la milonga. El Choclo de Angel Villoldo - 1903 - es casi una milonga.
Otros grandes nombres predominaron en la época de transición, creadores de la orquesta típica, como el violinista Francisco Canaro. El estilo de su orquesta era un ritmo veloz , marcado, influenciado por la milonga, para un baile rápido . El pianista Roberto Firpo componía músicas más melodiosas, fáciles para bailar, con un buen ritmo marcado, más lento.
Los salones de entretenimiento llamados La Marina , La Turca , La Taquera , La Popular, El Griego, Las Flores , El Argentino y El Royal se transformaron en un centro de reunión de la vida marginal de Buenos Aires, que tenía como eje la legendaria esquina formada por el cruce de las calles Suárez y Necochea. Allí nacieron las siguientes composiciones:

Guardia Vieja: compositores


Don Juan - Ernesto Ponzio
Trio: violino, flauta y guitarra
Unión Cívica - Domingo Santa Cruz
El bandoneón
La Cachiporra - J. L. Roncallo
Banda popular
Conjuntos primitivos del tango
Dir. mus. y arr.: Argentino Galvan

9 de Julio - José Luis Padula
Juan Cambareri y su cuarteto
El llorón - Ambrosio Radizzani
Juan Cambareri y su cuarteto
El Entrerriano - Rosendo Mendizábal
Anibal Troilo y su orquesta
Felicia - Enrique Saborido
Los solistas
El Caburé - Arturo de Bassi
Carlos di Sarli y su orquesta
Rodriguez Peña - Vicente Greco
Carlos di Sarli y su orquesta
Nunca tuvo novio - Agustín Bardi
Anibal Troilo - Roberto Grela
El amanecer -Roberto Firpo
Carlos di Sarli y su orquesta

De las casas de mala fama del barrio de la Boca y otros salones de los suburbios, pasa a las casas de mala fama que rodean el centro de la ciudad donde reinan: la Morocha, Laura, Maria La Vasca, Mamita, Madame Blanche y la china Joaquina. Son lugares privados que seleccionan la frecuencia con entradas caras, que se tornan prohibitivas para los más pobres. Algunos de esos bailes son animados por nombres de la Guardia Vieja: Rozendo Mendizábal, José Luiz Roncallo y Ernesto Ponzio.
El barrio de Palermo también concentra su atención en el tango en Hansen , El Tambito y El Velódromo , donde actúan Luis Teisseire, Enrique Saborido, José Luis Padula, Paulos, Ponzio, Berto y Bazán.

La Guardia Vieja ocupa el centro

A medida que el tango gana espacio, las pequeñas orquestas de la Guardia Vieja comienzan a ocupar los cafés de suburbios, preparándose para el gran salto al centro. Manuel Aróstegui anima las noches de Maratón, Canning y Costa Rica. Domingos de Santa Cruz exhibe sus habilidades de bandoneonista en el Café Atenas de Canning y Santa Fe; Castriota en El Protegido de San Juan y Pasco; los hermanos Greco en El Estribo de Entre Ríos e Independencia; Bardi, TVO de Montes de Oca y California ; "Pacho" es un gran suceso en el Garibotto de Pueyrredón y San Luis. Otros músicos de igual importancia actúan en La Fatinola , La Fazenda , El Caburé , y en el famoso salón Rodriguez Peña.
Debido a esa actuación en los barrios, los líderes del tango inician su marcha al centro. "Pacho" se presenta en el Bar Corrientes, en el 1400 de la calle del tango; Eduardo Arolas ocupa el Botafogo (Lavalle y Suipacha) y Roberto Firpo acompañado por Bachicha (J. B. Deambroggio) intentan ocupar la hispánica Avenida de Mayo, transformando El Centenario en un café de tango, al 1300 de esa avenida.
En esos cafés se cumplía un ritual, una mística exclusiva para hombres solitarios que pasaría para las famosas "catedrales" del tango, en las décadas de 30 y 40, llamadas cafés: El Nacional , Marzott o y Germinal , todos desaparecidos en los primeros años de la década de 50.

Angel Villoldo

En 1910, también en un café-concierto, en el barrio de la Boca, actuaba Ángel Villoldo ( El Choclo y El Esquinazo ), sin duda el más creativo de su tiempo.

Es suyo el mérito de ampliar el espectro del tango, llevándolo a un nivel más familiar. Después de componer obras con versos que aluden al bordel (como la letra de La Morocha , de Saborido), Villoldo lleva esas composiciones a las pianolas de Rinaldi-Roncallo, para que sean incluidas en su repertorio. Montados en esos instrumentos ambulantes, que sustituyen la eficacia de la radio en la tarea de divulgar y promover la música popular, los compasos del tango se expanden por la ciudad. De esa manera, el tango se desliga de los prostíbulos.

Nace el tango triste

El año 1917 fue una época fundamental para el desarrollo del tango. Surge una nueva generación de jóvenes y talentosos músicos y compositores que darán un diferente relieve al tango, ampliando su calidad: Julio de Caro (19 años) - de cuyo conjunto participaban su hermano Francisco (20 años), Pedro Maffia (17 años) y Pedro Laurenz (15 años) - creó un estilo que revolucionó estéticamente el tango.
Maffia-Laurenz, según Luiz A. Sierra: "inventaron todas las posibilidades de estilística del bandoneón en el tango". Se juntaron a ellos: Enrico Delfino (22 anos), Juan Carlos Cobián (21 anos), Fresedo (20 anos), Anselmo Aieta (21 anos), además de Sebastián Piana, Oswaldo Pugliese y Edgardo Donato.
El hecho más marcante del año y que se confirmaria más tarde, fue el suceso de los versos de un joven de 28 años, cantor y guitarrista (Pascual Contursi), hechos para una música llamada "Lita", un tango de Castriota. Entonces Contursi compone "Mi noche triste", la música que, según Enrico Santos Discépolo, "lleva el tango de los pies a la boca".

La creación del "tango-canción", diferente de todo lo que había sido hecho antes, causa un enorme mudanza en el panorama vivido hasta entonces. El tango abandona el tono alegre y satírico de su origen marginal, para transformarse, con su melancólica temática, en el testimonio de la vida popular. Buenos Aires, la ciudad gigantesca y múltiple, encuentra su canción y con ella expresará sus sentimientos y críticas ante el amor, el dolor y la alegría. Como ocurrió inicialmente en "Mi noche triste", los tangos cantados hablan, generalmente, de la nostalgia, de lo perdido e irrecuperable, de la rebelión contra el ausente y de la amargura creada por esa orfandad económica que lleva a la miseria el hombre del pueblo. El tango se constituirá en un canto de infinita e insoluble tristeza.
El tono de interpretación de ese nuevo tango es proporcionado por Carlos Gardel (27 anos), que era, hasta entonces, un intérprete de canciones rurales, especialmente del sur. Usa su accento malevo, aprendido en el barrio de Abasto, un microcosmo de la vida popular de Buenos Aires caracterizada por exceso de italianos, españoles y judíos, que eran la mitad de sus habitantes . Enfrentando a los criollos (nativos marginados por la ola de inmigrantes extranjeros), son forzados a aceptar tareas que consideraban indignas (diferentes de las tareas masculinas del campo que habían dejado). Gracias a ellas fue erguida Buenos Aires, esa gran metrópolis.
De esa mezcla de idiomas del inmigrante resulta el lunfardo, un idioma lumpen. Ésa será la lengua hablada del porteño.

A mulher passa a ser: la percanta, la mina, la grela, la naifa, etc;
a casa: el bulín, el cotorro, el nido, la zapie;
a cama: la catrera;
o trabalho: el yugo, el laburo, el jotrabo, etc


Percanta que me amuraste
en lo mejor de mi vida,
dejándome el alma herida
y espina en el corazón,
sabiendo que te quería,
que vos eras mi alegría
y mi sueño abrasador,
para mí ya no hay consuelo
y por eso me encurdelo
pa'olvidarme de tu amor.

Cuando voy a mi cotorro
y lo veo desarreglado,
todo triste, abandonado,
me dan ganas de llorar;
me detengo largo rato
campaneando tu retrato
pa poderme consolar.

Ya no hay en el bulín
aquellos lindos frasquitos
arreglados con moñitos
todos del mismo color.
El espejo está empañado
y parece que ha llorado
por la ausencia de tu amor.

De noche, cuando rne acuesto
no puedo cerrar la puerta,
porque dejándola abierta
me hago ilusión que volvés.
Siempre llevo bizcochitos
pa tomar con matecitos
como si estuvieras vos,
y si vieras la catrera
cómo se pone cabrera
cuando no nos ve a los dos.

La guitarra, en el ropero
todavía está colgada:
nadie en ella canta nada
ni hace sus cuerdas vibrar.
Y la lámpara del cuarto
también tu ausencia ha sentido
porque su luz no ha querido
mi noche triste alumbrar.
 
Carlos Gardel canta Mi noche triste

La sucesión de palabras y sinónimos agregados a cada término legal o autorizado formó un idioma de casi seis mil palabras. Ellas brindan al tango un idioma único, que necesita de traducción en cualquier lugar que no sea Buenos Aires.
La cadencia de esa nueva manera de hablar se vuelve en una de las "pinturas" más marcadas del tango.

La mujer: causa de todo

El surgimiento de la letra para el tango "Mi noche triste" lo transformó esencialmente en una canción de amor. La mujer es tema invariable y asume el papel de la protagonista de todas las penas de los poetas tangueros. En el tango, ella se torna la panacea universal, mitigando la angustia, la soledad y la tristeza que el hombre debe pasar en la tierra.