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Artigos sobre tango


Tango en Rio: Impresiones de un argentino
Alcides Ferrari

Habiendo decidido ir a Río a celebrar nuestro aniversario nº 40 de matrimonio, como porteños de
Buenos Aires y que gustamos de nuestra música ciudadana, comencé a buscar por Internet la
posibilidad de ir a bailar unos tangos en dicho lugar. Encontré el sitio www.tangoporsisolo.com.br
y empecé a explorarlo porque me gustó la presentación que dice “este sitio es un homenaje y una
declaración de amor de una brasileña al Tango Argentino, su música, su baile…” con una
compaginación y un contenido muy interesante, bien informado de las milongas en Bs.As. y en el
Brasil , con conceptos claros y precisos, buenas ilustraciones, buenas fotos.
Todo esto me llevó a contactarme con Maria Luiza Andrade que es la persona que dirige, organiza y maneja lo referente al sitio, y partiendo de su cortesía, amabilidad, afectuosidad y por su trato afable se convirtió en nuestra anfitriona, junto a su amiga Anna Leta (de iguales condiciones en lo cortés y de“chamuyo”).
Habiéndonos anticipado que sería una experiencia provechosa noche a noche nos
hicieron conocer lugares que se baila tango en Río de Janeiro. Y sobre esto comentamos lo
siguiente: en primer lugar destacamos el enorme entusiasmo que tienen los organizadores, muy
prestos a todo lo que sucede y derrochando esa gentileza y atención tan peculiar de la gente de
Brasil, que por haber estado muchas veces en el país hermano conocemos y nuevamente disfrutamos de todo eso, también se observa lo mismo en quienes van a bailar (Es para elogiarlo). El “empilche” de los hombres que van a bailar, a diferencia de una gran mayoría de los argentinos que van a las milongas en Bs.As. con trajes o “elegante sport” (que incluye un pantalón clásico y saco, pero la camisa sin corbata), ellos visten pantalón y camisa o chomba diaria, con calzado de calle, (a muy pocos, los vi con sacos y con calzados apropiados para bailar tango).
Creo que será por su idiosincrasia, por comodidad debido a las altas temperaturas del lugar, etc.
Si hablamos de mujeres…ninguna “fulera” ni “bagayo”, todas son “budinazos”, bien vestidas, peinadas, con su bijouterie y con zapatos para bailar tango. En cuanto a los locales bailables son espacios no muy grandes y salvo algunos que son salones para enseñanzas de bailes, los otros son construcciones hechas para otros fines, se puede apreciar en los pisos, la iluminación, el sonido, las decoraciones (estoy convencido que cuando el Tango “ronque” fuerte), en Río hay muchas otras instalaciones apropiadas. Pero es tan grande la afición por el tango, que todo eso pasa inadvertido incluso para nosotros, y no es un crítica sino una simple apreciación con el ánimo de que mejore para bien de todos (organizadores, bailarines y quienes trabajan).
Ahora hablemos de bailar propiamente dicho: fue un gusto ver a jóvenes y “jovatos” hacerlo con
destreza y sutileza para marcar el compás de la música (superando las dificultades apuntadas en
cuanto al piso y al sonido), también existe (igual que en Bs.As) el bailarín (“el logi”) que se adueña
de una parte de la pista y que en el afán de hacer figuras y pasos estudiados, baila sin escuchar la
música que te marca el ritmo y por lo tanto sin cadencia, y es capaz de romper “El abrazo” todas las
veces que sea necesario, con tal de lograr su lucimiento personal, y sin importarle las parejas que lo
rodean ocupa espacios sin permiso, de puro “chabón”, asimismo vimos a otros chamuyando o riendo mientras bailan. Y en esto quiero dejar sentado lo siguiente: a diferencia de estos “bailarines”, que se ven en Río como también en Bs.As., el verdadero “milonguero” porteño, disfruta del abrazo (para el cual se prepara) desde el comienzo hasta terminar cada tango y es un orgullo para él no romperlo hasta ese momento en que gentilmente agradece y acompaña a su pareja hasta un lugar cercano a su mesa, milongueando en el espacio que dispone, procurando no molestar a las otras personas, y pensando en el placer y lucimiento de la mujer con la que baila, poco le importa la coreografía ya que su capacidad y maestría le permite crear cada paso al ritmo de la música que escucha, aunque todos parezcan iguales, y no necesita público que lo mire.
Bueno…y… ni hablar del chamuyo!! Que NO es milonguero.
Quiero decir algo importante para las mujeres: creo que hay un poco de exageración en los
movimientos, al querer realzar algunas figuras, menciono esto porque tratándose de bailar tango
salón, todo debe ser pegado al piso con leves desplazamientos sin revolear las piernas. Y además
deben dejarse llevar por el hombre, hemos visto que algunas chicas hacen los pasos que ellas quieren y el hombre espera pasivamente la resolución para luego continuar, cuando en el tango desde su inicio es el hombre quien impone los movimientos que suavemente le marca a su pareja para que lo siga, considero que los enseñantes (profesores) deberán acentuar su trabajo en ese punto, que es la base primordial de bailar en pareja un tango.
Por supuesto que nuestras opiniones son con el mayor respecto y con el solo objetivo de que Uds.
tengan una mirada honesta y cariñosa de dos argentinos milongueros que los admiran por la
capacidad y entusiasmo de bailar tangos y si les interesa lo que decimos puede ser que logren
resultados que mejore aún todo lo bueno que tienen y hacen, o quizás lo mejor es olvidar pronto
nuestra osadía de opinar sin ser eruditos.
Mi esposa y yo queremos agradecerles a todos los que de una u otra manera nos hicieron vivir
momentos muy agradables que llevaremos en nuestros corazones como recuerdo de una estadía en Río que comenzó para festejar nuestro 40º aniversario de casados y se cumplió con una hermosa, increíble, interesante y provechosa experiencia tanguera, y naturalmente en especial a
Luiza y Ana, artífices principales de todo esto.

Notas de aclaraciones:

Chamuyo: labia que enriquece la conversación
Bagayo: mujer desgarbada y torpe
Empilche: la ropa que usa para vestir
Jovato: persona mayor de edad (viejo)
Logi: es el Gil que se quiere destacar y solo es un chabón (tonto)
Fulera: fea
Budín o budinazo: mujer hermosa
Ronque o roncar: es hacerse fuerte

Estercita y Alcides Ferrari - Bs.As.

(Chiche) Ferrari: [email protected]